53. La Pequeña Sobrina del Millonario
La siguiente hoja declaraba también su tormento, sus observaciones a escondidas de las que no se percató jamás. Al pie de la página decía en letra cursiva, Junio.
El mar está de fondo, el viento un adorno que azota su cabello, se mueve de un lado al otro bajo el atardecer de sangre y fuego del olvido. Estoy ahí, cautivado, testigo de los rayos de sol que van quedando y logran atravesar con su luz, el atractivo escarlata de sus hebras.
Camina sin observar a su alrededor, no se da cuenta que tien