49. La Pequeña Sobrina del Millonario
—Ese no es el punto y que no lo celebre no significa que… —resopló, admitir que le importaba la familia no era propio de sí, lo único por lo que se desvivía era de llenar sus cuentas bancarias. Pero algo había cambiado, no supo cuándo, el porqué, sucedió sin percatarse que sus intereses ya no se inclinaban solo por lo material. —Solo digo que ella te necesita, independientemente de todo el daño que le has causado. No soy precisamente el ejemplo de un padre amoroso, con eso no pretendo decir que