46. Capítulo: "La Pequeña Sobrina del Millonario"
Invierno
Pasé de ser otro niño del orfanato Wilstermann a ocupar la silla vacía en la mesa de los Lombardi. No me siento a gusto aquí, todo dista tanto de lo que conozco. Ya no soy el niño de siete años, hace días he cumplido los dieciséis y sigo sin acostumbrarme. Parece que no he nacido para dar recíprocamente o devolver el amor que ellos me dan, quizás sea egoísta y una admisión malagradecida de mi parte, pero confieso que he tenido mejores momentos en la soledad que con la compañía de tres