32. Capítulo: "La Pequeña Sobrina del Millonario"
—Ismaíl, Mariané te necesita, no es fácil asumir la realidad. Está embarazada, ¿tienes idea de quién es el padre? —inquirió en un ligero susurro.
Asintió con lágrimas. Se agarró los costados de la cabeza abrumado; no era capaz de mentirle a todo el mundo.
—Soy un imbécil.
—Estaré en mi consultorio, lo que hablemos es confidencial. Recuerda que además de doctor te tengo estima, eres un amigo —le dio un golpecito en la mejilla —. Dale tu apoyo, Mariané está destrozada.
Se alejó dejándolo ahí, de