—Que sus hombres rodeen el lugar, que estén vigilantes de quien entra y quién sale, cualquier sospechoso deben detenerlo, mi tío, prima o cualquier otra persona no debe entrar a menos que Robert o yo lo autoricemos —le doy instrucciones al jefe de escoltas mientras entramos.
—Buenas tardes señores, ¿pueden explicar que significa todo esto? —nos pregunta el director de la clínica al ver a los escoltas siguiendo mis instrucciones.
—Soy el Abogado Alejandro Vilera, él es el abogado Robert Vilera —