Mundo ficciónIniciar sesiónEl encanto del encantador
Cuando llegaron a las caballerizas, Juanne ya tenía un caballo para cada una de las chicas, siendo el primero para Andrea, una yegua de color grisáceo, bastante grande y con excelente porte y contextura, al entregársela le dijo:
–Esta es Luna (Luna), es mansa pero muy briosa, debes tener siempre el freno controlado porque de lo contrario te va a llevar para donde ella quiera. No es mañosa, es más bien obediente, pero, precisamente por eso, tienes que con







