Dónde siempre hay amor.
Capítulo 97
“Dónde siempre hay amor”
Entraron corriendo al cuarto de Elizabeth y Lois Vincents tenía su cuerpo abrazado mientras lloraba.
–Mamá –Gritó Missie.
Y Lois Vincents movió su cabeza negativamente.
Missie corrió y se abrazó a su padre, juntos tenían en medio el cuerpo de Elizabeth Leanders, Missie como la madre maravillosa que le tocó tener, Lois Vincents, como la madre de su hija y la mujer que amo como a ninguna otra.
Después de mucho rato Juanne levantó a Missie y Loís recostó en