9 Infierno.
Valentina acababa de mostrarle su tigre a Stefano, el cual le había suplicado que lo mantuviera lejos de él, si fuera por el rubio hubiera salido corriendo de la habitación, pero aún se estaba recuperando del disparo que una semana atrás le habían dado en aquella pelea clandestina y de lo cual todos sabían solo que Stefano había perdido el control, como hacía años no le sucedía. Ahora la futura reina de Chicago se encontraba en uno de los sofás de la gran mansión de los Zabet- Ángel, formando pa