POV de JOSÉ
Zurich era una ciudad construida sobre el silencio y el acero. Aquí, el dinero no gritaba como en Madrid; susurraba en los sótanos de los bancos y se ocultaba tras los cristales ahumados de la Paradeplatz. Me subí el cuello de mi chaqueta gastada, mezclándome con la multitud de banqueros y ejecutivos que caminaban con prisa bajo la llovizna helada. Para ellos, yo era solo otro trabajador invisible, un hombre sin nombre que esperaba el tranvía.
No sabían que el hombre que los observa