Mundo ficciónIniciar sesiónPOV de JOSE
La imagen de ella, inclinada sobre mi puerta, con los ojos ardiendo de un odio tan puro que casi podía tocarlo, seguía quemándose en mi retina. No era la Nina sumisa que recordaba, ni la Nina rota que dejé en Madrid. Era algo nuevo. Algo peligroso. Una mujer que había aprendido a usar su dolor como un arma cargada.
Me alejé de la escuela a una veloci







