POV de NINA
Desde la ventana del dormitorio de invitados de la villa, la línea donde el mar se fundía con el horizonte brillaba bajo los primeros rayos del sol, devolviendo una sensación de paz que ninguna rutina urbana lograba imitar. Me detuve unos segundos contemplando el paisaje antes de bajar a la cocina, sintiendo que cada visita a este rincón de Cantabria consolidaba un poco más la certeza de que habíamos encontrado nuestro lugar en el mundo.
En la cocina, el aroma a café recién hecho y