POV de Nina
La luz del sol matutino que se filtraba por las rendijas de las cortinas de mi habitación no traía la calidez de siempre. Al contrario, parecía desnudar el caos ocurrido anoche. Desperté con un latido en la sien que se sentía como si me golpearan con un mazo. Antes de que pudiera recuperar el sentido, mi teléfono sobre la mesilla de noche vibró sin cesar.
Decenas de notificaciones entraban. Noticias locales, mensajes del personal de la clínica y llamadas perdidas de números desconoc