POV de NINA
El sonido de la sirena de policía alejándose dejó un silencio sepulcral frente a mi clínica. Aún podía sentir la vibración de la ira de José suspendida en el aire, un residuo tóxico que me erizaba la piel. Sin embargo, a mi lado, Rosalía seguía sollozando; su cuerpo temblaba violentamente como si acabara de escapar de la muerte.
—Él... él realmente quería matarme, Nina —susurró Rosalía, con voz ronca y llena de pavor—. Si no hubieras estado allí, yo ya estaría...
Respiré profundamen