Capítulo 93: Preocupaciones.
En los jardines de aquel edificio departamentos, aquella tarde, casi noche, Juliana bebía una copa de vino y disfrutaba de una agradable cena al aire libre con Brunella, después de arreglar algunos asuntos pendientes con alguna importante persona en particular, sin decirle a nadie, mientras esperaba a su chofer.
— Entonces, ¿Esa mosquita muerta de Aurora conoce también al abogado del diablo? ¿Quién lo diría?, a estas alturas pensaría que ya deberíamos haber logrado deshacernos de ella, pero ha