Capítulo 60: Consecuencias.
—Quiero que Aurora este puntualmente después de sus clases en mi mansión, comenzaré a darle lecciones de etiqueta, así nadie pondrá objeción alguna ante su presencia. — decía la condesa Virgilia mientras subía a su limusina en compañía de su hija.
—Le agradezco mucho, tía, veré que mi esposa asista a su casa sin demora. — respondía Massimo con una sonrisa, mientras sostenía la puerta de aquella limusina.
La condesa sonrió. — Esa joven es un diamante en bruto…así que no la pierdas, Massimo. — re