Capítulo 113: Todo comenzando.
La mañana daba comienzo y ya con la claridad del día entrando por la ventana en la parte superior de esa habitación, los ojos azules de Massimo comenzaron a abrirse. La manta que cubría su cuerpo desnudo, se arrugó entre sus piernas al sentarse, y volteó de medio lado a ver a Aurora notando que ella se abrazaba a una almohada, completamente dormida y con el cabello ahora suelto y revuelto.
El rubio magnate se frotó las sienes y se obligó a ponerse en pie, era el comienzo del mes de diciembre, y