Capítulo 112: Mal presentimiento parte 2.
Varias horas habían transcurrido desde que aquel vuelo había comenzado, y Aurora se sentía cada vez más ansiosa.
—En menos casi dos horas estaremos aterrizando en Palermo. — informó el rubio cuando Aurora suspiró luego de casi un minuto en silencio.
—Será difícil volver a la rutina luego de holgazanear y disfrutar tanto. — la pelirroja se quejó con cierta gracia, mientras recargada en su pecho, jugaba a dibujar círculos con su dedo en el marcado abdomen masculino.
El rubio asintió en silencio.