Capítulo 104: No una casualidad.
En Hawái.
El cuarto día avanzó de prisa, por segunda vez desde que estaban en ese nuevo país, Aurora y Massimo habían abandonado la isla para volver a cruzar el puente y esta vez, aun bajo protesta del rubio magnate, recorrieron los menos de quinientos metros de ese puente que sentía realzaba la hermosa vista de aquel paradisiaco lugar, Aurora disfrutaba de sentir el viento con la brisa suavemente salada golpearles los cuerpos mientras caminaban como lo hacían algunas otras personas más. Nunca