Máximo se acercó a Mimi que estaba en la cocina, preparando un té para León, y cuatro cafés, la nana de Luc, estaba tan concentrada en su deber y también recordando la interacción de Nammi y Luc solo unos minutos atrás, durante la cena, que no lo oyó llegar a ella, pero si vio el diminuto sobre de papel que le dejo a un lado del té.
— ¿Y esto? — indago sin querer tocarlo, sabía lo que era, solo rogaba porque Máximo no supiera aquello.
— Eso… es lo que le has dado a León los últimos seis años, y