Nammi irradiaba felicidad mientras servía la cena que había preparado junto a León, el orgullo y la satisfacción se reflejaban en cada uno de sus movimientos, desde la forma en que recogía los platos hasta cómo los colocaba cuidadosamente en la mesa, las empleadas de la mansión observaban admiradas cómo ella se encargaba de todo, casi eclipsando su presencia en el comedor, aunque también agradecidas que les alivianara el trabajo, ya que Nammi no delegaba nada y es que la joven, disfrutaba de ca