troya
Desde lo alto de un edificio vi a Paris caer muerto de todas sus heridas, antes de que cayera al suelo disparó su última flecha que Apolo guió al punto débil de Aquiles con tanta destreza.
Miré al dios brillante como el sol a mi lado, observé como levantaba la mano y giraba la palma con ese simple gesto la flecha que era para el final de Menelao siguió otro rumbo, su propósito se convirtió en otro y se clavó en el talón de Menelao Aquiles que cayó muerto, miré a los ojos de ese guerrero y