15.
Ellos seguían sin poder creerse lo que estaba pasando, estaban a punto de morir debido a un derrumbe y nadie hacía nada para evitarlo, mientras Marina pensaba en la manera de poder destruir a su amigo, él solo podía pensar en una cosa, algo que no había tenido en cuenta hasta esos momentos, instantes que le hacían recordar a Miguel. — Dios mío, Miguel, me voy a morir sin ver a mi hijo, no me lo puedo creer... — De fondo, se oía el sonido de las hélices de un helicóptero, un sonido que llenaba d