16.
Era jueves, David se despertaba somnoliento mientras que arrastraba los pies hacía el elegante cuarto de baño que Brandon tenía en su casa, después de hacer sus necesidades, se iba hacia la cocina, necesitaba urgentemente una taza de café para poder despertarse y desperezarse de los efectos del letargo que aún duraba en su cuerpo. En su cabeza pese a estar dormido, rebotaba el recuerdo del mensaje en su teléfono que aún no había tenido el valor de borrar. <<Si de verdad te importa tu familia...