Valentina permaneció arrodillada fuera de la villa durante un día y una noche hasta que finalmente se desmayó.
Al despertar, no encontró a Armando ni Diego a su lado.
Estaba de vuelta en su apartamento rentado.
Desde fuera de la habitación se oían las voces de Javier y Marcela discutiendo.
—Volvamos a casa hoy, no podemos quedarnos más aquí —decía Marcela con urgencia—. Valentina no obedecerá, tiene piernas y seguramente volverá a escapar. Aprovechemos que está inconsciente y regresemos juntos.