En la sofocante oscuridad de la cueva, apenas puedo ver la forma de Caleb: una silueta desaliñada delineada por el más tenue destello de la luz de la luna que entra desde una grieta en lo alto. Sólo está en pantalones, el resto de su ropa se perdió por la furia de su transformación.
Sé que mi propia apariencia no es mucho mejor; mi camisa cuelga hecha jirones, evidencia de la bestia que se liberó en mi última transformación.
—Freya —la voz de Caleb tiembla en el aire frío, y hay algo desconoc