El sonido de la sirena llenaba las calles a medida que la ambulancia zigzagueaba a toda velocidad.
Fabián apretaba fuertemente las manos de Ana Paula, sintiendo un temor profundo de que su vida terminará sin que lograrán llegar a la clínica.
Necesitaba atención médica cuánto antes y aunque los paramédicos habían detenido la hemorragia, la cantidad de sangre que había perdido era alarmante.
—Por favor, resiste un poco más —le suplicaba.
Los ojos de la mujer estaban cerrados, así que evidentem