Mundo ficciónIniciar sesiónEl avión aterrizó al día siguiente.
Paula había pasado casi cuarenta horas arriba del avión.
Algunas horas había logrado dormir. Otras simplemente había permanecido acostada mirando el techo de la cabina privada, escuchando el zumbido constante de los motores mientras el avión cruzaba océanos y continentes.
Había sido un vuelo extraño.
Por momentos disfrutó los lujos silenciosos del







