Mundo ficciónIniciar sesiónEl helicóptero avanzaba hacia el sur.
El ruido de las hélices llenaba toda la cabina, un sonido constante que hacía vibrar el aire y obligaba a gritar cualquier palabra que uno quisiera decir.
Paula estaba sentada frente a Mike.
El piloto y el copiloto ocupaban los asientos delanteros. Detrás, la cabina era sorprendentemente cómoda: asientos de cuero oscuro, ventanales enormes y luces suaves que contrastaban con la oscuridad exterior.







