Mundo ficciónIniciar sesiónLa caminata con la Chamana adquirió un ritmo hipnótico, casi ritual.
El bosque se cerró alrededor de Paula hasta formar un pasaje vivo. Los árboles, deformados por el viento y cubiertos de un musgo gris que caía como cabello antiguo, se inclinaban sobre el sendero. La luz desapareció en capas, filtrada por ramas entrelazadas que convertían el día en un crepúsculo constante.
El suelo cambió bajo sus pies.
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