Capítulo 101. El regreso
El avión despegó con una suavidad que contrastaba demasiado con lo que llevaba adentro.
Paula apoyó la cabeza contra el respaldo apenas el cuerpo se acomodó en el asiento. Eligió la ventana sin pensarlo demasiado, más por reflejo que por decisión, como si necesitara una referencia externa para no perderse del todo en lo que estaba sintiendo.
Las luces de la pista comenzaron a alejarse, reduciéndose a líneas que se disolvían en la distancia, hasta quedar cubiertas por una capa espesa de nubes.