Me fue imposible resistirme a tomar las mejillas de Chloe entre mis manos con suavidad. No quería asustarla, pero había estado deseando hacer esto toda la noche, y ahora era mi última oportunidad.
—Buenas noches, cariño.
—¿Vas a volver?
—Puedes contar con eso, Chloe. —Jamás había dicho palabras más sinceras. Le iba a costar muchísimo deshacerse de mí.
⸻
La noche había salido mucho mejor de lo que imaginé.
Sentado de nuevo en el auto de la ciudad, el calor que sentía fue rápidamente reemplazado