—¿Qué demonios está…? —El ceño fruncido de Christian se desvaneció en cuanto sus ojos se posaron en mí—. Lena. —Sus labios se curvaron—. ¿Me perdí de algo? ¿Por qué todos están aplaudiendo?
Eché un vistazo por encima del hombro hacia el personal que aplaudía, luego me volví hacia él y le guiñé un ojo con picardía.
—Solo estaba compartiendo un chiste con ellos.
—Ya veo. —Se hizo a un lado, manteniendo la puerta abierta—. Bueno, ¿qué te parece si trasladas tu show de comedia en solitario a mi ofi