Días después, ya había llegado el evento tan esperado por unos y criticado por otros: la boda de Damián Phoenix y la hermosa ex camarera.
Ciabel estaba delante del espejo. Se había despertado temprano para la preparación y en todo ese transcurso no habló con el magnate ni una vez.
Luego de esa extraña cercanía, las cosas habían vuelto a enfriarse. La diferencia era que ya no sentía la necesidad de esconderse, no tenía la sensación de estar estorbando.
Estaba intentando ser razonable y sospech