Damián apenas acababa de procesar el beso. Seguía con la mirada clavada en el rostro de la pelinegra, incluso bajo la observación de Clarissa.
Tiempo atrás, sin duda hubiera roto toda clase de contrato que tuviese con Ciabel a cambio de que la pelirroja volviera a su vida. Había paz cuando estaba con ella, puesto que se encargaba de la prensa por ambos. A diferencia suya, disfrutaba de la atención.
Le agradaba.
En cambio, con Ciabel era una montaña rusa. Cualquiera con dos dedos de frente hu