Sus mejillas se pusieron rojas en el momento en que Damián le dijo "cariño". Además, que no hubiese límite de presupuesto también le pareció increíble. No porque deseara aprovecharse, sino que simplemente el castaño parecía un príncipe.
Tiempo atrás, de haberlo conocido antes que a Víctor, se habría vuelto loca por él, estaba segura de eso.
Sus pensamientos se arremolinaron por un momento, hasta que aquel vendedor habló.
Respiró hondo y sin querer se aferró más al agarre que compartía con su par