El tiempo de repente pareció volar para Ciabel. Pues, ya no estaba en ese muro a punto de robarle joyas (fallando en el intento) a un ex compañero de la secundaria cuya vida arruinada por culpa suya. No, definitivamente las cosas estaban cambiando.
Terminó de colocar una de las cajas sobre la cama que iba a pertenecer a Damian y se sacudió las manos.
Ahora estaban a punto de empezar de cero y eso tenía más valor que haberse casado por un contrato cinco años atrás. Estaba emocionada y sentía ma