El desayuno transcurrió en silencio. Logan estaba callado, extrañamente concentrado en el desayuno y Ciro todavía parecía dormido, a pesar de que estaba comiendo. Por la mañana, era realmente difícil que alguno de los dos se despertara del todo. Otra cosa en común además de las características físicas.
Ninguno dijo nada. Una hora después, se marcharon. Ciabel apenas si saludó a Damián y este casi ni la miró cuando se marchó.
La mansión nuevamente permaneció vacía. Estaba seguro de que en menos