—¡Porque está demasiado amargado! Y si el sexo no le ayuda, entonces nada lo hará.
Derek resopla con fuerza y se levanta de su asiento, luego me toma del brazo y empezamos a caminar hacia la entrada del jardín, en eso, su madre nos intercepta, pidiéndole a su hijo que se tranquilice y que regrese a la mesa. Él se niega de forma rotunda y esquiva a su madre, todavía me sostiene con fuerza del brazo y tira de mí con fuerza.
Entramos a la casa y tiro suavemente de mi brazo, esto hace que él se det