Arquea una ceja y se cruza de brazos, mirando con cierto enojo a su hermana, él resopla con fuerza y se queda callado por unos instantes.
—¿Por qué piensas eso?
—Porque tanto tu como la chica de rojo han desaparecido “misteriosamente” así que solo he sacado conclusiones.
—Deberías tener cuidado con lo que dices, Astrid se sentía mareada por el alcohol que ha tomado y me ha pedido que le enseñe donde estaba el tocador, yo estaba en mitad de una llamada importante.
Ella deja caer los hombros, par