Me toma de la mano y me arrastra detrás de él, me siento como una chiquilla que va a hacer una travesura. Me muerdo el labio inferior, cada paso que doy es un martirio ya que tengo mi vagina un poco hinchada de la excitación además de que está demasiado húmeda.
Llegamos a su cuarto y veo que busca un interruptor en la pared, lista para recibir el golpe de luz cierro un poco los ojos, pero eso no ocurre, abro mi ojo derecho y veo que la luz que emiten las lámparas es poca, pero lo suficiente par