Estando en la sala de espera, tomamos asiento y miro mi teléfono esperando alguna clase de mensaje por parte de alguien, quiero matar el tiempo, pero parece ser que el día de hoy, nadie me necesita, pero si cuando estoy en mis días libres o con mi familia. La espera termina cuando un doctor se acerca a nosotros y me entrega el sobre, arqueo una ceja mientras lo abro, extiendo el papel y dice que hay un 99% de coincidencia. Mónica enseguida se entusiasma y me dice que nunca debí dudar de ella, q