—¿Sólo por una Ximena vas a dejarme?—preguntó Elena incrédula.
Samuel le preguntó fríamente:
—¿Qué crees que eres?
—Tú...— Elena preguntó atónita:
—¿Cómo puedes hablarme así?
Samuel:
—Aparte del poder de los Soto detrás de ti, no vales nada ante mí.
Elena no pudo soportar los insultos de Samuel hacia ella.
Sus emociones y calma se fueron desmoronando gradualmente.
—¡Si es así, entonces cancelemos el compromiso!
Samuel:
—Como yo fui quien lo propuso primero, no tienes derecho a hablar de ter