Fiona parpadeó nerviosamente dos veces y luego adoptó una expresión de inocencia deliberada.
—Señorita Pérez, ¿qué es lo que quiere hablar conmigo exactamente? Soy solo una niñera, solo debo hacer lo que se me pide, no sé nada más—dijo Fiona con fingida inocencia.
Ximena tomó una silla cercana y se sentó.
Ximena miró a Fiona y dijo con calma:
—Debes saber que algunas acciones son ilegales una vez que se llevan a cabo. Según lo que sé, tu nuera ya tenía una opinión muy negativa sobre ti. Si entr