—Supongo que es por no haber dormido, los ojos están demasiado cansados, por eso el párpado está saltando— dijo Mariano mientras se frotaba los ojos.
—¿Es el ojo izquierdo o el derecho?— preguntó Luis.
—Mmm, es el izquierdo— respondió Mariano.
Luis apartó la mirada.
—Oh, entonces no te preocupes. ¿No dicen que cuando el ojo izquierdo salta trae buena suerte?
Mariano se quedó sin palabras.
—¿Todavía crees en esas cosas?
—Algunas cosas aún merecen ser creídas— respondió Luis.
Al escuchar esto, M