Ximena se quedó sorprendida por un momento. ¿Mariano lo sabía?
Levantó la mirada hacia el estudio. Con Alejandro allí, tarde o temprano lo descubriría, ¿verdad?
Respondió a Mariano,
—Sí.
—¿Puedo verte?— preguntó Mariano.
Ximena pensó por un momento.
—Está bien, ¿dónde estás?
—Abajo de tu casa— respondió Mariano.
Ximena miró por la ventana. ¿Mariano había venido en medio de esa gran tormenta?
—De acuerdo, ¡ya bajo!
Ximena dejó las frutas en el alféizar de la ventana y se dirigió hacia abajo.
Al