Después de intercambiar la información de contacto, Elena se fue sin siquiera tomar café. Manuela observó cómo se alejaba, y poco a poco comenzó a maquinar en su mente. Simona, esa mujer despreciable que solo sabe hacer daño a los demás, ciertamente merecía una lección. Además, ella era la mejor amiga de Ximena. Si lastimaba a Simona, seguramente Ximena también lo sentiría. Ximena le había arrebatado todo, ¿por qué debería ser compasiva ahora?
De repente, a Manuela se le ocurrió un plan. Parecía