Leo notó las señales.
—Mamá, ¿estarás muy ocupada próximamente?
Ximena asintió, sonriendo suavemente.
—Sí, la próxima semana tengo que viajar. La empresa ha recibido un pedido muy grande.
Leo pareció un poco desanimado.
—¿Cuánto tiempo estarás fuera, mamá?
Ximena pensó por un momento.
—¿Dos o tres días? Aún no estoy segura, cariño.
—¿Vas sola?— preguntó Leo.
—Sí— suspiró Ximena, —porque por un asunto, Kerri tendrá que quedarse en la fábrica. Pero le diré a él que se encargue. Además, Selene