Ximena detuvo abruptamente su conversación y se dio la vuelta para enfrentar al hombre que llevaba un ramo de flores en brazos.
—¿Doctor Fonseca? —dijo Ximena con sorpresa. Le parecía que había pasado mucho tiempo desde la última vez que vio a Samuel.
El rostro de Samuel estaba bañado por la cálida luz del sol, lo que lo hacía lucir apuesto y amable. Sonrió y dijo:
—Te vi cuando subías aquí. Vi que estabas hablando con Laura, así que no quise interrumpir.
Ximena se sintió un poco incómoda, preg