—Sí—dijo Ximena mientras pelaba un huevo para Leo. —Leo, mamá va a cuidar a tu hermana, ¿te aseguras de tomar tus medicinas obedientemente, verdad?
Leo asintió.
—Lo sé mamá, ahora Liliana es lo más importante.
Nicolás tomó un trago de leche.
—Mamá, ¿por qué no vamos al hospital si no mejora?
—Sí— dijo Ximena asintiendo. —Si aún tiene fiebre esta tarde, llevaré a Liliana de nuevo al hospital.
...
El tiempo pasó volando y pronto llegó la una de la tarde. La fiebre de Liliana todavía no cedía e i