Alejandro miró a Ximena.
—He escuchado que Don Gabriel está hospitalizado.
Ximena apretó los labios.
—Solo está cosechando lo que sembró.
—¿No quieres volver a los Rodríguez?— preguntó Alejandro.
Ximena sonrió irónicamente.
—¿Por qué debería volver? Él intentó matarme, ¿acaso lo olvidaste?
Alejandro sonrió levemente.
—Quizás sea mejor no volver. Después de todo, Andrés renunció, y el futuro de los Rodríguez es incierto.
Ximena levantó la cabeza sorprendida.
—¿Renunció?
—No lo sabías?— Aleja